sábado, 8 de marzo de 2008

Zurdo del mes. Hoy: Aristóteles.

Como ya había anticipado en un comentario, voy a estrenar una nueva sección mensual. En ella escogeré a un personaje famoso (famoso por sus logros en un campo importante, no por acostarse con no sé cuántos 'famosillos') y hablaré sobre él. ¿Qué os creíais, que todo iba a ser aquí cachondeo y jiji jaja? Pues no amigos, no. Esto también tiene su puntito serio (pero sólo un puntito)
Hoy tenía ganas de leer, resumir, poner con mis palabras y sobre todo de escribir (no me pregunten por qué, ya sé que es raro) y he decidido meterme en camisa de once varas y escoger a Aristóteles. Es tan extensa su obra que lo he dividido en dos entregas. He aquí la primera. Sin más, les dejo con Aristóteles. Que lo disfruten.



Hoy nos ocupará, inaugurando en esta sección, el gran genio de la filosofía Aristóteles (Estagira, Macedonia 384 a.C. - Calcis Eubea, Grecia 322 a.C.) No hay espacio en toda la red para hablar de la grandeza de Aristóteles, uno de los filósofos más importantes de toda la filosofía occidental.

Bastante conocida es la línea maestro-discípulo que une a Sócrates, Platón y Aristóteles, cada uno discípulo del anterior, y tres grandes filósofos. Además Aristóteles fue maestro del rey macedonio Alejandro Magno.

Aristóteles descendía de una familia de médicos, lo que explica su interés por la biología y sus relaciones con la corte macedonia.
Se fue a Atenas con dieciocho años, donde estudió en la Academia, llegando a ser el alumno más brillante de Platón.

A los veintinueve años Aristóteles funda, dentro de un recinto dedicado al dios Apolo Likeios, el Liceo. De ahí viene que al instituto en Francia lo llamen 'lycée'. Sus alumnos eran llamados peripatéticos, porque daban las clases alrededor de los jardines (peri pathos).

En cuanto a su pensamiento, Aristóteles era empirista, es decir, decía que los conocimientos del ser humano vienen de la experiencia.

Como los primeros filósofos, una de sus primeras preocupaciones fue explicar mediante la razón todo lo que nos rodea. Aristóteles fue uno de los primeros en hablar de la metafísica (del gr. "metá" = “tras, más allá” y "phýsis" = “naturaleza”, es decir, “lo que viene después de la naturaleza”,"más allá de lo físico").
La metafísica es la parte fundamental de la filosofía. Trata los problemas más profundos de la filosofía, como los fundamentos (presupuestos, causas y “primeros principios”), las estructuras más generales (leyes y principios), el sentido y la finalidad de la realidad y de todo ser.
Dentro de la metafísica, Aristóteles propuso la ontología como futura ciencia universal, es decir, una ciencia que sirviera para explicar todos los fenómenos que se produjeran en el universo.
La ontología también se conoce como 'teoría del ser', ya que se encarga de definir lo que es ser o existencia, para así definir luego las entidades. Las entidades son los objetos, las personas, los conceptos, las ideas, las cosas, etc. La ontología, en cierto modo, reflexiona sobre la realidad.

A partir de esa idea Aristóteles creó ciencias particulares, como la biología y la lógica. Muchas de las ciencias que hoy día nosotros estudiamos (y tanto os gustan, seguro) fueron desarrolladas en su principio por Aristóteles.
El filósofo griego quiso ordenar un mundo joven, al igual que quiso definir y crear conceptos sobre los hombres. Etiquetó, puso orden, clasifico, o al menos lo intentó, las distintas ciencias.

Aristóteles abarcó muchas ciencias con su pensamiento:

En astronomía, creyó en un sistema geocéntrico, en el que la tierra permanecía quieta y el sol y los planetas giraban a su alrededor. A su vez, concibió el universo como algo finito. Esta teoría de Aristóteles se mantuvo hasta que Copérnico estableció su paradigma del heliocentrismo.

En botánica, Aristóteles clasificó las plantas en plantas con flores y plantas sin flores.

En filosofía rechazó la teoría de su maestro Platón sobre el mundo de las ideas (esta teoría decía que -no es que hablara, sino que exponía lo siguiente-: el mundo en el que vivimos es un mundo imperfecto, y los conceptos que en él hay son 'copias' de mala calidad de un mundo perfecto donde se encuentran las ideas en su esencia, y por lo tanto, perfectas).
Aristóteles criticó esta teoría diciendo que era absurdo que existiese un mundo donde estuvieran las ideas perfectas que dieran lugar a los conceptos que tenemos en este mundo, y que, por ejemplo, el concepto de 'mesa' no es innato en el ser humano y tampoco es el resultado de una copia de mala calidad de la idea de 'mesa' que está en el mundo de las ideas, sino que es el resultado de que nuestros sentidos hayan visto a lo largo de su vida muchas mesas, hayan escogido lo que es común en todas y a partir de ahí hayamos formado un concepto de mesa.
Es decir, una mesa no es eterna, pero el concepto de mesa sí, aun sin necesidad de recurrir a un mundo eterno e inmutable lleno de ideas perfectas.
Nos encontramos ante dos posiciones radicales: mientras Aristóteles piensa que no hay nada en nuestra mente que no haya estado antes en la naturaleza, y hayamos captado a través de los sentidos, Platón piensa que no hay nada en la naturaleza que no haya estado antes en el mundo de las Ideas.
Además Platón atacó la teoría de Aristóteles añadiendo un eslabón a la cadena, y preguntándose, si fuera real el mundo de las Ideas, de dónde venían las ideas que en él se hallaban. ¿Hay acaso una tercera mesa, de la que la 'idea de mesa' es sólo un reflejo?.
Aristóteles cree que todos los conceptos que tenemos y podemos tener llegan a nuestra conciencia a través de los sentidos. Aristóteles cree que el hombre tiene una razón innata, y que nuestro cerebro también tiene una capacidad innata para ordenar nuestras sensaciones en distintos grupos y clases Así es, según Aristóteles, como surgen los conceptos de 'mesa', 'caballo' u 'hombre'.
Aristóteles no negó que el hombre tuviera una inteligencia innata, sino que dijo que nuestra inteligencia tiene una capacidad innata que nos permite crear los conceptos. Pero para crear estos conceptos tenemos que captar el mundo a través de los sentidos. Por lo tanto, nuestra inteligencia está vacía antes de que sintamos algo, por lo que el ser humano no nace con idea alguna.




NOTA: Toda la información que aquí se da sobre Aristóteles es sólo una mínima parte de su prolífica obra, y desde luego no refleja toda la profundidad y extensión de ésta. Por lo tanto, este escrito no tiene una labor informativa ni mucho menos recoge ni resume la obra de Aristóteles, sino que simplemente da un esbozo a ella, intentando provocar el interés del lector.Adjunto un link donde se puede ver la bibliografía de y sobre Aristóteles traducida al castellano, por si a alguien le interesa saber más sobre él.
http://es.wikipedia.org/wiki/Aristóteles#Bibliograf.C3.ADa

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